SOLO ASÍ SALDRÁS ADELANTE.
Cómo iniciar una búsqueda de empleo.
Muchas personas estudiamos y nos preparamos para lograr un buen empleo y que este sea bien remunerado, pero cuando nos encontramos en la práctica nos damos cuenta que no es tan fácil como se ve en la teoría debido a que hay personas mejores preparadas que nosotros y la competencia por un puesto de trabajo es grande.
Por un momento nos afligimos y sentimos que para nada estudiamos. Desconocemos las cualidades de las personas que optan al puesto de trabajo e ignoramos cuál es el perfil que el jefe requiere. Solo sabemos que tenemos un título, y si no es un título, al menos tenemos el conocimiento y la disposición de trabajar. Nos preparamos para postularnos para un puesto de trabajo, pero no para ser rechazados.
Lo primero que debes tener a la mano es:
Comenzaste ganando muy poco y no lo que te ofrecieron.
Luego, una vez que ya has conseguido tu empleo, te das cuenta que tu primer pago no corresponde a lo que te ofrecieron; generalmente esto no ocurre, pero suponte que es tu caso. Entonces comienzas a experimentar ansiedades puesto que sientes algo de presión, si así fuera el caso, o sientes que es muy poco lo que estás ganando por todo el trabajo que haces diariamente, y según tú, deberías ganar más por todo tu esfuerzo y dedicación, procura mantener la calma y sigue dándole gracias a Dios por tu empleo, y hazlo con esmero y mucho ánimo.
Nunca le pidas aumento de sueldo a tu jefe, simplemente porque tu salario no te alcanza. Demúestrale con tu gestión, con tus resultados, con tu compromiso, con tu trabajo, que eres una pieza clave en su empresa, que realmente eres indispensable y muy útil, y que sea tu jefe el que realmente vea tu rendimiento y tu efectividad. Allí se podría dar cuenta que no estás percibiendo lo que realmente deberías recibir.
Pero si al pasar el tiempo, notas que tu trabajo no es bien remunerado ni tu jefe ha notado lo comprometido(a) y capaz que eres de resolverle y cumplirle puntualmente en todo lo que se te manda a hacer, puedes conversarlo con tu jefe, pero sin exigencias; solo llévale pruebas de tu buen trabajo, de tu eficiencia. Tendrás frente a ti 3 posibles eventos:
Pero, sea cual sea tu decisión, hazlo con respeto y cortesía, nunca te portes grosero ni altanero, o grosera ni altanera. No vaya a ser que estés siendo probado(a) por Dios, para ver tu reacción y más adelante darte algo mejor y más de lo que esperabas.
El ser cortez y el respeto valen mucho.
Si eres cortez y muy respetuoso, no solo podrías mantenerte en tu puesto de trabajo, sino que ganarás muy buenas relaciones tanto en tu trabajo como fuera, en casa, en un centro comercial, en cualquier lugar. La cortesía y el respeto son valores que no se pueden perder. Así que pon esos valores en práctica en tu lugar de trabajo.
Supongamos que es posible que tu jefe no te dé el aumento que estés esperando, pues quizás te esté probando porque tiene un mejor cargo para ti, pero aun cuando no tenga ningún otro cargo para ti, nunca te portes grosero ni altanero porque pudieras estar frente a una persona que tiene otras empresas o muchos socios y se te cierren las puertas y tus ingresos, cosa que tus hijos y tu familia no te lo agradecerán.
Pero Dios conoce tu corazón y Él conoce tu disciplina y lo respetuoso que eres. Me disculpan el masculino inclusivo que estoy usando, de acuerdo a como le llama la Real Academia Española, pero de igual forma me estoy dirigiendo así como a un caballero, también a una dama.
Por tu buen comportamiento, constancia y disciplina pudieras estar en frente de grandes oportunidades y grandes bendiciones, pero si por el contrario, prevalece la indisciplina, la inconstancia o la altanería, pudieras estar en frente de perder buenos amigos y grandes oportunidades y grandes bendiciones. La Palabra de Dios nos llama a ser mansos y humildes de corazón y de esa manera podemos ver y lograr todas las bendiciones que Dios nos pone en nuestro camino.
Así que si te mandan a hacer una tarea la cual no es tu trabajo, y ves que la puedes hacer, pues trata de ver esa tarea como una oportunidad y no como una sobre carga de trabajo. Créelo, llegará el momento en que tu esfuerzo será recompensado. Solo procura ser cortez y respetuoso con tus compañeros y tus jefes inmediatos. Ellos hablarán por ti en el mejor momento.
¿Realmente quieres el puesto que tiene tu compañero o compañera?
Ten mucho cuidado de nunca envidiar el puesto de trabajo de tu compañero ni de tu compañera, de escuchar las malas opiniones que tengan acerca de algún compañero o compañera, de la misma manera como respondas, será la forma como siempre quisieras que respondieran acerca de ti.
Mas bien procura ayudar a tu compañero en cuanto te necesite. No sabes cuándo necesitarás de él o ella. Y si no recibes la ayuda de la misma persona a quien tú ayudaste, pues Dios pondrá a la persona adecuada para que te preste el apoyo en el momento en que así lo requieras. Pero la familia de tu compañero te agradecerán de que no hayas aceptado procurar el puesto de trabajo de quien lleva el sustento para su hogar.
Procura prepararte muy bien en el área donde consideras que eres muy bueno(a) y donde realmente te desempeñas excelentemente bien. No improvises porque rara vez funciona, trata de capacitarte constantemente y pon en práctica los valores aprendidos en casa como el respeto, el amor, la disciplina y procura ser cortez, sé amable donde quiera que estés y te irá muy bien, excelentemente bien. Te irá de bendiciones.
Comentarios
Publicar un comentario